El elevado arte de armar un compilado

El elevado arte de armar un compilado

No hay en esta vida (ni en otras, supongo) un arte más elevado, moderno y complicado que el de armar un tracklist. Y eso porque tiene toda su ciencia, jamás, léeme bien, jamás debe ser tomado a la ligera. Si andas buscando un broche de oro para cerrar el año o un estupendo regalo navideño, acá algunas claves.

Hay ritmos que deben respetarse, cierta heterogeneidad -en caso, claro, que sea un compilado genérico y no temático- a mantener y miles de otros factores que, de no ser tomados en serio, pueden convertir nuestra osada aventura por acoplar hits musicales en un fiasco, con F onda así mayúscula. Por eso, pensando en cerrar esta década con un maravilloso compi de lo mejor de lo mejor, Pousta te entrega algunos consejos a tener en cuenta:

Concept

Antes de cualquier cosa, queridos melómanos, hay que tener una idea en mente de qué es lo que se quiere conseguir con el compilado. Hay dos sugerencias, la primera es más sencilla, simplemente recolectar los mejores temas -puede ser de un sólo estilo o completamente transgénero- de la década y ordenarlos de forma coherente. La otra tiene que ver con hacerle un buen regalo a un amigo del sexo opuesto para darle alguna pista, éstas pistas pueden variar desde te quiero sólo como amiga hasta quiero que me des duro toda la noche. Por eso, es parte importante de este proceso saber qué queremos. El resto es pan comido, irá derivando solo de este concepto. Rabia, rock, nostalgia, folk, nenas, bandas, covers, revelaciones, country o label son algunas categorías interesantes a explorar.

Ranking

El segundo paso es seleccionar todos los tracks que formarán parte del concepto. Gran parte de esta etapa hay que dejarsela a nuestros gustos personales, es el momento de dejar de lado la técnica y abrazar al yo interno. Habrá ene temas que vas a querer dejar adentro del compi, por cariño y otros sentimientos subjetivos, no importa eso ahora; debes estar consciente eso sí de que tendrás que llegar a un punto de sacrificio, se trata del ranking. Los criterios de prioridad deben mezclar tu gusto con variables más objetivas como el ritmo, la duración y la coherencia. Piensa en un ranking de aproximadamente 30 temas y anda ubicándolos por orden de importancia.

Length

Es como en el coito, la duración tiene gran relevancia dependiendo de la naturaleza intrínseca de cada tracklist. Un compi muy largo puede aburrir y romper el concepto que se quiere trabajar con una estructura demasiado dilatada; en tanto, uno muy breve no alcanza a gestar una idea clara y puede dejar con gusto a poco. Por lo mismo, el length perfecto para el compilado que estás pensando armar sobre el 2000-2010 no debe superar la cantidad de temas que te quepan en un disco de 750 megabytes o 80 minutos. Es la medida perfecta… por lo general, caben de 15 a 18 pistas en esta longitud, más que suficiente para algo power saliendo del amp. Esta es la parte más difícil, porque implica recortar el ranking de temas que has hecho para dejar dentro sólo los que quepan en el espacio de un compacto.

Rhythm

Jamás se te ocurra disponer los temas que has elegido, al azar. Never. Eso es algo muy peligroso, que puede terminar por espantar más que encantar a esa personita especial a la que quieres regalarle tu visión sobre la música. Debes tener en cuenta dos elementos al momento de pensar en ritmo. Primero, en el silencio. Segundo, en la instrumentalización. Por ejemplo, si el segundo tema de tu comp se va apagando en un arpeggio invertido, por lógica rítmica, el tema que le proceda debe respetar el silencio que la banda dejó libre y rellenarlo nuevamente, ojalá de forma paulatina. Y si un tema termina con trompetas, el que viene debe al menos contener un instrumento de viento en su introducción, nunca una percusión, por ejemplo. El ritmo está súper conectado con el insinto, así que no debería ser la parte más difícil de armar tu tracklist.

Body

Y llega el momento crucial de todo comp. Ya tienes los 12 temas, por decir un número estándar. Tienes más o menos pensado el orden en que deben ir y te caben perfect en un disco, es hora de darle cuerpo y vigor a la selección. El tema de partida debe ser a todas luces potente, porque es la carta de presentación de tu menú, es lo primero que oiremos sobre la década, en base a tu supuesto refinado gusto, que es lo que nos prometes al regalarnos un tracklist; jamás partas con un tema muy largo o muy corto, menos uno instrumental, debe ser el más rocker del ranking, ojalá con tintes melódicos para poderlo cantar antojadísamente. El segundo tema debe calmar un poco los ímpetus para dar comienzo gradual al cuerpo de esta cabeza. Y la cola, la cola debe ser un arpeggio emotivo, con fuerte conexión emocional, ojalá de larga duración, para cerrar el círculo de forma impecable. Suerte con eso, feliz navidad y próspero año nuevo.

5 Comentarios a “El elevado arte de armar un compilado”

  1. Renzo Bersano el día diciembre 22nd, 2009 dijo

    lmao, hace tiempo no leía un trolleo tan bueno !

    10/10

    ;)

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  2. Jugo Natural el día diciembre 22nd, 2009 dijo

    pasado a high fidelity !!!!
    pero esta piola…
    en realidad yo creo que lo mas importante al hacer el compilado es recrear como sería si estos temas fueran un concierto…
    como dices, partiendo con el potente, armando la mejor combinacion de los temas sucesores, y terminando con fuerza, y hasta CON ENCORE…

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  3. javiero el día diciembre 22nd, 2009 dijo

    puta que es dificil armar un compilado wn, sobretodo cuando quieres que salga perfecto, un compilado tiene TANTO entre lineas

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  4. Hector Edo el día diciembre 26th, 2009 dijo

    Creo que hacer un compliado, es diferente para cada persona
    hacer como una guia para aquello
    no se si sirva mucho

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  5. Fernanda! el día diciembre 29th, 2009 dijo

    no será muscho? :P

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