En Halloween se supone que todos los muertos comienzan a deambular por el mundo para mezclarse, por ejemplo, con la gente que se queda en su casa para repartir dulces o esa invasión de niños disfrazados lo mas horroríficamente posible. El disfraz que da mas miedo siempre se impone y se lleva la mejor parte. Así es el terror. Persuadir a través del miedo, del sentido del espectáculo, para provocar temor en la gente.

Y American Horror Story, la nueva serie norteamericana, mas allá del hype impulsados por las variadas estrategias de marketing asociadas, como paginas en internet o un Tumblr lleno de spoilers, se encargan de sumarse a la enorme variedad de series de terror que se están haciendo tanto de zombies o de Vampiros, no del tipo Crepúsculo, claro.

La serie que debutó en estados unidos el 5 de octubre por el canal FX, llegará a Latinoamérica por el canal Fox el 7 de noviembre.

En este caso, sorprende que la archi manoseada de la  casa encantada como argumento para una obra de terror, se transforma en algo novedoso a manos de  Brad Falchuk y Ryan Murphy, los creadores de la genial serie Nip/tuck y la exitosa Glee.

 

La historia es la siguiente: Una familia elige una casa enorme que es, obviamente, mucho mas barata que el resto de las casas con sus mismas condiciones gracias a los sangrientos sucesos que en ese lugar han ocurrido. La familia está compuesta por Ben Harmon (Dylan McDermott) un atormentado sexópata que ha su vez es psicólogo y ocupa equivocadamente su casa como consulta. Sus pacientes son unos freaks que repletan historias de terror americanas en todos lados, como si ese tipo de sociedad fuera una especie de fábrica de gente borderline. Su pareja, Vivien Harmon (Connie Britton), tiene que vivir con la desconfianza que genera el lascivo comportamiento de Ben y también integra la familia el interesante personaje de Violet, como la hija adolescente y cool que tiene una relación con un paciente de su padre, un joven absolutamente afectado, perverso y misterioso.

Y desde el principio comienzan a vivir lo terribles sucesos que ocurren en su nuevo hogar, sumado a todo lo que lo rodea. Una siniestra vecina con sus buenos años que también hace de cougar, que tiene a cargo a una niña con síndrome de down que habitualmente se las arregla para aparecer de manera imprevista en la casa maldita y la extraña nana que parece saber todos los secretos de la casa y otras cosas mas.

 En esta serie pasan cosas a cada rato y de todo tipo: por supuesto hay cosas que no tienen explicación, pero también existen actitudes humanas completamente desquiciadas, sumado a intensas situaciones que llevan al drama a su lado mas extremo y que le dan una intensidad a la historia, como si con cada capitulo uno terminara ciendo la serie casi como un ritual, de esos igual de terroríficos como los que se viven en el sótano de la casa.

American Horror Story es adictiva por lo retorcida , por lo emotiva a ratos y por lo cínica también, como es el sello característico que le imprimen sus creadores, sobre todo en Nip/Tuck.

Los últimos episodios emitidos son acerca de Halloween, divididos en dos capítulos en los que ocurren traumáticos sucesos debido al típico trick or treat de esta fiesta, o la culpa que llega a tocar la puerta a Ben una vez más.

American Horror Story, toma una trama típica y la hace novedosa, llegando a perturbar la parrilla programática con una recargada dosis de asesinatos, sexo, drama y sobre todo terror, mucho terror.