Sofía Coppola y su nueva película ‘The Bling Ring’. Está basada en hechos reales, muestra la historia de unos teenagers privilegiados con ansias por pertenecer al mundo de las estrellas y todo lo que este tiene por ofrecer…de hecho the bling ring fue el apodo que la prensa estadounidense le dio a estos adolecentes.

Es el nuevo sueño del pibe, “ser parte del lifestyle que todos queremos”.

Por María José Cruzat.

Tener esta vida fantástica, que dice mucho de la actualidad y de la cultura trash pop… una vida prevista por los medios de consumo, lo que me parece distinto a la afición a la moda. Lees la revista Vogue y en el término de cada párrafo puedes ver una prenda o accesorio en recomendación ‘para verte bella y renovar tu confianza’. Hay blogs y paginas en internet plagados de fashion bloggers, en la búsqueda de lo último en moda, puedes chequearlo en estos sitios donde vemos en snapshots a fashionistas improvisados que se destacan por su elección inusual de prendas, que para algunos de nosotros resulta en inspiraciones y en pasatiempo, y si es que llegases a aparecer en una, ¡fuiste premiada con el reconocimiento!

No me parece nada raro que en nuestra realidad chilena también se den casos como el que Coppola nos mostrará el 14 de Junio, cuando se estrene la película en EE.UU, aunque guardando las proporciones. Aquí no tenemos la casa de Paris Hilton ni la de Lindsay Lohan, gracias a dios dirían algunos…pero tenemos las grandes tiendas donde el ‘five-finger discount’ es aplicado muchas veces por jóvenes, acomodados o no, no olvidemos la reciente declaración de una ex chica Yingo, en el último reality del canal católico nacional. A lo que más me suena esto es a capricho por obtener lo que se quiere, que a mi parecer se funda en el reconocimiento del otro, a través de esta travesura que entrega una inyección de adrenalina a la niña aburrida y consentida de papa, y por ende podría llegar a ser difícil de dejar.

El shoplifting, como es el concepto otorgado por los gringos a esta fechoría, es generalmente efectuado por amateurs, y es que resulta un poco tentador porque puedes tomar o mover este objeto deseado. Pero llegado el momento en que el sensor de la puerta estalla, es difícil discriminar entre una equivocación o una intención real, lo hemos visto; hay veces en que los empleados de las tiendas olvidan sacar el famoso sensor o lo pasan inadvertidos, eso es algo que nos ha pasado a muchos, y sin duda es bastante vergonzoso ser abordada por el guardia de seguridad que generalmente no pasa desapercibido… ¿Me puede mostrar su bolsa por favor? Ruegas que el momento pase rápido y ¡que nadie conocido esta en las cercanías!… De todas maneras, el arresto o detención por parte de los guardias de seguridad es ilegal, como dato no más chiquillos… Y si el “descuento” lo cobraste y logras pasar desapercibida, tienes una prenda mas para tu próximo outfit.

Esta película sin duda lleva a la reflexión acerca de los excesos de esta generación, suena prometedora, ¡Sofía Coppola la hizo de nuevo!