Li Wei vive en Beijing, en sus fotografías desafía la gravedad y actúa como un meteorito. Inspirado por otros artistas conceptuales contemporáneos, así como por el arte de varieté chino clásico, combina proezas físicas con fotografía y efectos de gravedad que hacen que intentes buscar los cables de los que cuelga. Su lema es “Nada es imposible”.
Wei asegura que sus fotografías no son montajes hechos en computadora. Trabaja con la ayuda de elementos, entre ellos espejos, cables metálicos , andamios, y con destrezas acrobáticas. Sus fotografías han sido exhibidas, en muestras individuales, en galerías de Beijing, Hong Kong, Seúl, Madrid, New York, y en Italia y Dinamarca, y publicadas en una gran cantidad de revistas de arte de Europa y Asia.