Se llama “Soñé que iba dormir bien” y lo presenta el jueves 22 de noviembre con un concierto que mezcla la música con imágenes y luces en Plaza Mulato Gil a las 20:30 horas.

“El disco se llama Soñé que iba a dormir bien porque fue creado en un periodo de insomnio. Es música hecha de noche, con una estructura bastante de sueños”, señala Diego Noguera respecto de los 28 minutos de música que componen el primer disco del artista con el Sello Pirotecnia. Los directores de este sello, DJ Raff y Dalal Leiva, señalan: “Nos parece muy interesante trabajar con un artista que se mueve entre distintas disciplinas. Seguimos sus creaciones tanto en música, danza y teatro. Estamos felices de poder editar su música y seguir colaborando con él en el futuro”.

El EP (extended play o reproducción extendida) Soñé que iba a dormir bien es música compuesta “bajo la influencia” de Violeta Parra. A partir de la música que creó para el montaje coreográfico Violeta, coproducción de Fundación CorpArtes y Balmaceda Arte Joven dirigida por Elizabeth Rodríguez, Diego Noguera comienza una profunda investigación de la música y el mundo del cual se rodeó Violeta Parra.

“La complejidad rítmica y tonal de su música sólo se explica desde un desgarro emocional. Desde un canto que proviene del dolor personal. Por lo mismo esta música no intenta acercarse a su obra desde la imitación o la búsqueda de una cercanía estética, sino intenta ser una obra que desde su composición esté influenciada por ella”, explica Noguera.

Diego Noguera es un compositor y productor musical nacido en Santiago de Chile en 1982. Ha compuesto música para más de 40 obras de teatro, cine y danza, trabajando con directores como Marcelo Alonso, Cristián Plana, Manuela Infante, Héctor Noguera, Jose Vidal, Alejandro Moreno y Elizabeth Rodríguez, entre otros.

En agosto del 2015 estrena su primera obra para orquesta y electrónica en el Teatro Municipal de Santiago. Esta obra fue escrita para una coreografía de José Vidal. Luego, con la misma compañía de danza, estrena Matilde en Corpartes (2016) y Ecosistema en la Plaza de la Constitución (2018). En el año 2017, compone la música de Violeta, coreografía de Elizabeth Rodríguez en Corpartes.

También ha actuado en cine, televisión y teatro; películas como Turistas (2009) y Bonsái (2012), series como Sudamerican Rockers y Algo habrán hecho. Este año, compuso la música y participó del concierto hablado y electrónico Idomeneo junto a la actriz Paulina García y bajo la dirección de Manuela Infante.


Conversamos con Diego sobre su concierto visual, la música chilena y cómo mezcla el teatro, la danza y la música.

¿Qué podemos esperar de un concierto visual?

La música que hago tiene implícita la idea de que acompaña o está junto a lo que miramos. A estas alturas son muy pocas las personas que se sientan a escuchar música.

La mayoría lo hace en sus trayectos o en sus quehaceres cotidianos. Pienso que lo que hago intenta ser un filtro de ese cotidiano, más que una distracción de ese cotidiano.

Por lo mismo decidí tener un fuerte componente visual a cargo de Claudia Yolin, Kurt Reiner y Checa Ríos. Imagen y sonido van a armar un concierto envolvente en términos físicos, sonoros y visuales. Es importante mencionar también que no voy a estar solo.

Me va a acompañar la Cellista Ángela Acuña. Será una mezcla entre electrónica y acústica.

Tus inspiraciones son súper variadas

Estudié composición musical donde básicamente se enseñaba música contemporánea o “nueva música” por lo tanto compositores con Stockhausen, Ligety, Xennakis, Ferneyhough etc… fueron parte de mi formación. Pero también Radiohead, Aphex Twin, NIN, NIRVANA, The Knife, Alva Noto, ahora Escucho mucho ARCA, Oneohtrix Point Never, Tim Hecker, Helena Hauff, Kaitlyn Aurelia Smith etc… me obsesiono con discos. Los escucho muchas veces. Muchas.

La situación de la música actual en chile también es súper variada

Me parece muy estimulante y productivo lo que está pasando con la escena electrónica.

Hay una mezcla entre carrete y experimentación de la cual solo están saliendo cosas buenas. Raw C, Der Nautilus, IMAABS, Tomás Urquieta entre otros me parecen músicos muy interesantes que están rompiendo con una sonoridad cuidada y didáctica para entrar en otros mundos. Mundos que son más raros, más oscuros, más nuevos, más inestables, más peligrosos, más entretenidos,

Trabajas en cine, teatro, danza, ¿Cómo mezclas estas disciplinas y qué tanta influencia de eso hay en lo que veremos mañana?

Ha sido muy importante para mí trabajar en todas esas disciplinas. He tenido la oportunidad de experimentar directamente con personas que están abiertas a ser afectadas por los sonidos. Justamente ahora estoy improvisando con 60 bailarines en una obra que vamos a estrenar con José Vidal. Para mí es muy valioso. Puedo ver y sentir donde y como les pega la música. Cómo se mueven con distintos estímulos sonoros en tiempo real. Además puedo enfrentar mi música a un público que la recibe por sorpresa. Estando atentos a otras cosas. A historias movimientos etcétera. Es un gran privilegio por el cual he trabajado mucho y es una inagotable fuente de inspiración.