Singular

Los mejores discos del 2017

Te compartimos una lista con nuestros discos favoritos de este 2017.

Lorde – Melodrama

Tras años de espera, Lorde volvió en gloria y majestad con Melodrama, un álbum un tanto más pop que su aplaudido Pure Heroine, pero igualmente aclamado por la crítica. Gracias a Melodrama, la neozelandesa ha conseguido una nominación a Álbum del Año en la próxima ceremonia de los Grammy y ser el mejor disco del año según la revista NME.

Razones hay de sobra. Melodrama es una seguidilla de canciones con letras profundas (muy características de Lorde) que nos llevan a lo más profundo de nuestra mente, pero con un poco más de riesgo pop. Es posible musicalizar nuestros recuerdos que vuelven gracias a la estimulación de piezas como Green Light, Sober, The Louvre, solo por mencionar algunas. Melodrama es un viaje que merece ser escuchado una y otra vez.

Por Juan Vallejos.

Arca – Arca

Luego de tres años de lanzamientos sin pausas, el venezolano Alejandro Ghersi, abrió el año 2017 con su tercer disco homónimo -Arca-, disco que explota la sensualidad, la pasión y lo excéntrico.

Arca no es fácil de escuchar–ninguno de sus anteriores disco lo ha sido-, sus discos los tenemos que digerir con tranquilidad. Las trece canciones de su mas reciente lanzamiento nos entrega un universo asfixiante y melancólico, acompañado de la voz de Ghersi que incorporó como nuevo instrumento, sumado a letras que levantan una emotividad visceral, que nos recuerdan a ratos los típicos boleros tristes que escuchaba nuestras abuelas y que junto a sus composiciones de electrónica experimental, nos entrega una formula única y sin precedente a la fecha.

Al igual que en sus discos anteriores el trabajo de Ghersi no se puede comprender en su totalidad sin el apoyo visual de Jesse Kanda, juntos logran una simbiosis entre música, puesta en escena y visuales, que abarca desde sus videos hasta sus presentaciones en vivo.

Este LP muestra una faceta mas performática de Alejandro y nos muestra un universo entorno al artista acabo y depurado, que cierra con broche de oro toda la seguidilla de lanzamientos que ha estado publicando estos últimos cuatro años.

Por Matías Contreras.

V/A – Mono No Aware

A principios de este año mientras cortaba el pasto de mi casa, me puse a escuchar este compilado que apenas tenia un par de semanas de haber sido lanzado, de pronto comienza a sonar Kareem Lofty con el track Fr3sh, canción con la que parte el compilado, la escuché de fondo mientras podaba las hojas de mi limonero, hasta que sonó Limerence de Yves Tumor (a mi gusto uno de los artistas revelación 2016-2017), este track ya había sido liberado por el artista en un release no oficial el año 2015, pero escucharlo en este compilado me hizo tener plena confianza de lo que venia. 16 canciones que te entregan tranquilidad y desorden al mismo tiempo, estados de introspección y meditación son los que surgen al escuchar este LP de principio a fin.

El termino Mono No Aware (もののあわれ) es un concepto básico en el arte japonés para definir sensibilidad o empatía, termino que trasciende en todo el compilado, la elección de cada canción demuestra la impecable tarea que Bill Kouligas fundador del sello PAN, realiza al momento de escoger a los artistas y canciones para cada material que edita con su etiqueta.

Una pieza preciosa y delicada para disfrutar y olvidar el tedio del día a día.

Por Matías Contreras.

KAMON KAMON KAMON – A Electroculiarse

Sin duda una de las artistas revelación en Chile es KAMON KAMON KAMON, también conocida como Rayen Díaz. Una de las jóvenes promesas del dark electropop nacional.

Su primer EP A Electroculiarse, es una exquisita mezcla de sonidos bailables y mensajes certeros sobre este tránsito adolescente-joven-adulto que cualquier millenial puede identificar.

Son seis las canciones en español, inglés y francés que la muestran como una honesta chica trans en construcción de su género mientras busca destruir el mundo de regímenes autoritarios.

Una exquisita mezcla entre nostalgia, desolación, y baile desenfrenado. Intensamente necesario para entender lo que está pasando en el movimiento Underground de este lado del cono sur.

Una producción completamente auto-gestionada, DIY, o como se quiera llamar. Definitivamente hay que estar atentos y atentas sobre sus nuevas aventuras en el mundo musical. El disco está mezclado por Franco Franco, y producido también en casi su totalidad por él, a excepción de Conquistar el Mundo, en la que David Ragniman lo acompaña, remasterizado por ellos mismos, quienes también estuvieron a cargo del arte.

Por Marcial Parraguez.

 El Mató a un Policía Motorizado – La síntesis O’Konor

¿Cómo puede un disco tan sencillo ser tan complejo? La magia de dejarse llevar por el arte del artista. Este disco, uno de los mejores de la banda argentina los llevó a recorrer países como México, España y Chile.

Diez perfectas canciones, ninguna sobrando, destilan estilo de un rock que se echaba de menos. Cada vez más influenciados por sus experiencias y menos por los íconos del rock argentino y por esa panacea musical que se disfrutaba en antaño.

Presentan un sonido moderno, vibrante. Una lágrima pop que baja con constancia sin perder el hilo en sintonía con la historia de cada uno de sus integrantes, quienes aportan desde lo individual a lo colectivo, desde la magistralidad de sus veredas musicales.

Por Marcial Parraguez.

 Kate Nash – Agenda

Este pequeño EP de cuatro canciones vuelve a poner en la cima del indie feminista a la cantante favorita del recuerdo británico. Se catapultó al éxito con su primer disco Made of Bricks, y la canción Foundations.

Con su último trabajo, deja atrás toda esa historia de chica tierna, y explota con un sonido más cercano a un híbrido entre la música garage, el indie y flashes de pop.

Call Me, Agenda, One Eye y My Little Alien, sirven como una excelente carta de presentación para entender todo su trabajo y el camino que ha recorrido desde que asumió la fama en la desplazada plataforma MySpace.

Melódica, popera, irreverente y dispuesta a todo. Este es el disco que muestra a la artista de una manera más honesta que nunca.

Como si fuera poco, recientemente entro al mundo de la actuación con su debut en la serie de Netflix, Glow.

Por Marcial Parraguez.

 

C. Tangana – Ídolo

La industria de la música es uno de los rubros donde la copia esta a la luz del día y frases como esta “Si vas a copiar, por lo menos hazlo bien”, definen a cabalidad el disco y la “hypeada” carrera del rapero/trapero español, C. Tangana que ademas de tener su carrera por los cielos, tiene uno de los contratos musicales más caros de España, el cual firmó recientemente con la compañía discográfica Sony.

Tangana ha reconocido públicamente sus influencias, afirmando que artistas tropicales y traperos de la escena internacional son los referentes en su carrera. Estas influencias están más que asumidas en su último disco titulado “Ídolo”, el cual deja entre ver las ansias del rapero por transformarse en un icono de la música en español. No queda duda que el disco está diseñado y trabajado estratégicamente para transformar la imagen del rapero más caro de España en un ícono de la música urbana, estilo que ha estado sonando desde hace un buen rato en cada rincón del mundo.

Una mezcla de sonidos que demuestra que el Trap y el Reggaetón hecho por artistas alternativos, puede ser tan bueno (y mejor) que el clásico estereotipo de músico urbano que tenemos como imagen. Con temas como “Mala Mujer” y “inditex”  C.Tangana te hace bailar en la disco o “flexear” con tu crew.

Por Maximiliano Jiménez

 Kendrick Lamar – DAMN

“Siento que estoy perdiendo mi paciencia”, canta Kendrick en “PATIENCE.”. Quizá fue la elección de Trump como presidente de Estados Unidos lo que terminó por hacer estallar el fuego de Kendrick Lamar, pero la rabia y el descontento del rapero respecto a los temas raciales, la desigualdad y la discriminación viene desde mucho antes.

En “To Pimp a Butterfly” (2015), su tercer disco de estudio, Lamar ya hablaba de estas problemáticas y ahora en su último álbum titulado DAMN., el rapero politiza aún mas el mensaje y hace un llamado desesperado a no olvidar los elementos transformadores de la ira; esa misma ira que lo hizo ser uno de los raperos más aclamados de la década.

El enojo y la decepción son capaces de sacar a la calle a millones de personas en contra de las injusticias del sistema, pero tampoco hay que olvidar que la humildad, el amor, la lealtad y la paciencia, como nos rapea en “Kun Fu Kenny”, son las cosas que nos dan el poder de exigir lo que necesitamos para vivir, y en eso, DAMN. es el disco fundamental de la rabia norteramericana.

Por Paloma Valencia.

Kelela – Take Me Apart

La mano de Arca vuelve a tocar a otro gran disco del 2017. Take Me Apart es el álbum debut perteneciente a la cantante Kelela. Esta cantante descendiente de segunda generación de familia etíope estadounidense, que declara haber escuchado “R&B, Jazz y Björk” es una fuerza musical de la naturaleza en sí misma; una que está llena de sintetizadores y que utiliza la voz como la mayor de sus intrumentos, hipnotizando a quien la escucha.

En este disco escuchamos a una chica que canta desde el despecho, desde el enojo, que son las cosas que siente al terminar una relación y el sabor amargo que queda después que alguien te rompe el corazón, como canta en “Frontline”, la canción con la que abre el disco. Pero no todo es amargura y desamor, ya que en canciones como “LMK” y otras del disco nos cuenta sobre la esperanza de un nuevo amor, la posibilidad de volver a enamorarse de nuevo bajo luces de neón y mientras suena música ensordecedora en la pista de baile.

Por Paloma Valencia.

SZA – Ctrl

A todos nos gustaría tener el control total de nuestras vidas. La vida amorosa, los trabajos por los que pasamos, la gente con la que nos juntamos,  son cosas que medianamente podemos manejar, pero la traición, el despecho, la soledad, las consecuencias de las malas decisiones, son cosas que parecen estar fuera de nuestras manos, y a veces, lo único que nos queda es soltar, aunque la voluntad flaquee y la tristeza nos embargue.

Ctrl, el primer álbum de Solána Imani Rowe, mejor conocida como SZA, es todo esto y mucho más; es un testimonio en carne viva de una mujer que vive su sexualidad, el deseo de sentir una intimidad con otro ser humano; intimidad que al final todos anhelamos.

Con colaboraciones estelares como Kendrick Lamar, Travis Scott, James Fauntleroy e Isaiah Rashad, todos hombres, es también un precedente de que SZA es capaz de mantener el control en sus manos, al menos de manera musical, con su voz Neo-soul que se mezcla con las duras de ellos, que dejan claro que son meros invitados a su mundo íntimo y personal.

Por Paloma Valencia.

Lana Del Rey – Lust For Life

Con este disco Lana Del Rey se enfrenta a los mayores prejuicios que tiene la industria desde que debutó exitosamente hace algunos años: la crítica no se ha puesto de acuerdo para clasificarla como la artista indie que se vendió al mainstream o si con Lust for Life entrega más de lo mismo. Ninguna especulación poco objetiva respecto a lo que supuestamente este nuevo material representa tiene sentido, ya que en esta oportunidad Del Rey muestra lo mejor de la melancolía y nostalgia con aires de cambio ante una juventud que parece eterna acorde su lírica.

El primer track del álbum, Love, es un claro ejemplo de cómo Lana Del Rey mantiene su estética solo que esta vez con una sonrisa determinada. La canción es una versión soleada de Young and Beautifull con referencias a los años 50, época que la autora abrazó como un grito de protesta ante un contexto que no puede esperar para vivir el futuro y los cambios que se avecinan. Su colaboración con The Weekend en Lust For Life reafirman esta teoría, mientras que en 13 beaches demuestra su vulnerabilidad adolescente al expresar enfáticamente que no debería estar enamorada pero que se estaría mintiendo a sí misma al negarlo; tanto esta canción como Cherry tienen aires similares a The Cranberries provocando una sorpresa ante la originalidad de esta primera parte del disco.

Luego de una seguidilla de colaboraciones con raperos que rompen el esquema al que estamos acostumbrados cuando escuchamos la música de Del Rey, volvemos a lo que corresponde: el privilegio de las sensaciones por sobre el sentido de las letras. Lana Del Rey en esta oportunidad es impredecible, pese a que los títulos de sus canciones pueden generar una idea preconcebida de lo que nos enfrentamos, nos topamos con una hora de misterio que sus fans han recibido de manera complaciente por un preservar lo antiguo y nostálgico en conjunto con aires de cambios mucho más positivos, pero no menos serios.

Por Paulo Gúzman.

GLASSJAW – MATERIAL CONTROL

Glassjaw puede hacer esto: no sacar un disco en 15 años- tirar dos desquiciantemente buenos EP, suerte de petit bouché, entre medio- y luego anunciar el primer single de ese disco dos años antes de lanzarlo.

Quiero decir que puede hacerte esperar. O quizá no puede, no debería tal vez, pero lo hace. Y al hacerlo, algo es probable que su música gane, en épica, que adquiera densidad en el maceramiento. Pero si decimos que puede es porque si es cierto que juega con el filoso borde de la ansiedad de sus fanáticos que bien podríamos olvidarlos, logran volver con un latigazo en la cara que hace imposible no caer arrodillado y pidiendo más.

Durante todos estos años años, GJ nos dejó en ese estado como cuando se te pasa la hora de almuerzo, que pasas de tener poca-hambre, mucha-hambre, enojado-de-hambre, triste-de-hambre a un uber-estado-donde-ya-no-sientes-hambre, aunque tengas el estómago vacío. Que ya no sabes que quieres, porque ni quieres, sino que necesitas.

Glassjaw calentó el agua hasta que las burbujas hirviendo saltaban como geisers. Cuando a Darryl Palumbo se le ocurrió que ya estaba bien, tomó la olla y nos la tiró en la cara y aunque la sopa queme la boca y la lengua y la garganta, no podemos dejar de tomarla.

“Material Control” es el “disco más Glassjaw” que podríamos haber hecho. Es como un disco de Jeff Buckley en un infierno post-hardcore”, ha dicho sobre el trabajo lanzado el primero de este mes el mismo Palumbo. Y no esperábamos nada más, que eso, pero tampoco nada menos. Que el disco nuevo de Glassjaw sea justamente Glassjaw, esa suerte de post-Faith No More nuyorkino, es el mejor regalo de Navidad que pudimos tener.

En otras palabras, por si no se entendió: la espera valió la pena.

Por Luc Gajardo


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