A don Luis lo conocimos gracias a nuestro proyecto de los neones que hicimos el año pasado junto a PUMA.

Y desde ese día que queríamos contar su historia y su increíble trabajo en la reparación de las ya casi “extintas” maquinas de arcade.

Con más de 20 años de trayectoria como técnico de Flippers, Arcades, máquinas de baile, pelucheras y máquinas de azar.

Luis Ortiz nos permitió entrar a su mundo de lucecitas, botones y cables, para conocer un oficio que gracias a coleccionistas y fanáticos de los videojuegos vieja-escuela se mantiene vivo pese a la vertiginosa velocidad con la que la industria gamer avanza.