¿Te ha pasado alguna vez que estás en un trabajo que solías disfrutar al comienzo pero que hoy sientes que te ahoga? Suele suceder, pero hay algunos consejos que queremos darte para que vuelvas a enamorarte de tus labores, si es que es posible. Queremos que estés feliz, si lo eres, todos lo seremos.


Rachael Yahne es escritora, bloguera, sobrevivió a un cáncer y autora de HerAfter.com, un sitio destinado principalmente a mujeres y hoy te traemos un artículo con algunos de sus consejos para darle una segunda oportunidad a tu trabajo actual.

Los lunes siempre anda corriendo para llegar puntual a la oficina. Las mañanas son siempre una maratón, prepara algo para comer durante el día mientras piensa en las muchas cosas que quiere hacer. Así de enamorada está de su trabajo: algunas otras prioridades incluso han quedado atrás.

Si has visitado su sitio HerAfter, probablemente sepas de qué se trata. Se da cuenta de lo afortunada que es: su trabajo a tiempo completo es escribir columnas que le ayudan a mujeres a vivir conscientemente, sentirse bonitas y desarrollar sus capacidades. Además hace poco lanzó un libro “Lifestyle Guide to Happiness and Self-Esteem” disponible en Amazon que da aún más consejos. Pero ese trabajo es un trabajo: son muchos los artículos que no se publican, mucha investigación, diseño fotográfico y mantención del sitio web, plazos con el editor y, por sobre todo, el enfrentar sus miedos. No equivocarse, ese es su trabajo.

Antes de convertirse en escritora, sus sentimientos acerca de su carrera eran los opuestos. Prefería evadir el trabajo, escapar de él, distraerse mientras estaba en su escritorio (escuchando música, navegando en la web, cualquier cosa). Mientras se hace carrera, uno es tremendamente apasionado, lo que es la forma más rápida de encantarse con el trabajo, no siempre es una posibilidad de dejar todo y comenzar a seguir tu corazón. Incluso si esa es tu máxima ambición, está bien empezar desde donde estás y con lo que tienes. No tener todo como quisiéramos –el trabajo perfecto, las responsabilidades perfectas, los recursos perfectos- no es razón para no amar nuestro trabajo. Como todo en la vida, es un proceso y todo proceso requiere un inicio. Parte ahora, desde donde estés.

Consejos para amar tu trabajo

Ponte límites

Una de las principales razones por la cual tu trabajo se vuelve tedioso en lugar de disfrutable es debido a que se entromete en el resto de nuestra vida. Especialmente si es un puesto estresante, con muchas fechas límites o que requieran mucha investigación o creatividad. Podría parecer productivo llevarte tareas a casa o usar algunas horas del fin de semana para la presentación del lunes, pero esos hábitos son contraproducentes, al menos para tu corazón. Compartimentar tu trabajo te permitirá desarrollar otras áreas de tu vida y estar con la cabeza y corazón limpio en el trabajo. Entonces cuando hayas terminado un día laboral, deja una pausa para meditar antes de irte a casa, ándate relajado. Apaga tu celular en casa, evita visitar sitios relacionados al trabajo. Esto hará que tus horas sean más productivas por no pensar en trabajo fuera de él, podrás descansar y cargarte de energía. El consejo más efectivo para enamorarte de tu trabajo requiere que hagas de tus tareas, tus tareas y de tu vida, tu vida. Los límites claros deberían ser mentales, físicos y emocionales. Lo que sea que funcione para ti, pero crea límites para equilibrar tu vida y tu trabajo. También incluye eliminar el estrés y preocupaciones por el mañana de tu rutina de antes de dormir.

Desarrolla otras habilidades que no se relacionen con el trabajo

Te sorprenderá saber lo mucho que el autodesarrollo puede mejorar tu vida laboral. Si tienes un proyecto, habilidad, pasatiempos o actividad extracurricular a la que dediques algo de tiempo, vas bien. No importa si la actividad se relaciona a tu trabajo, aun así será un beneficio para mejorar tus habilidades mentales y expandir tu creatividad. La fotografía por ejemplo; desarrollar esta nueva habilidad te permitirá abrirte a nuevas perspectivas y mirar los detalles, lo que puede ayudarte en la oficina a pensar en nuevas soluciones. La caligrafía, cocinar, pintar, bailar ¡todo sirve! Es importante seguir aprendiendo, seguir nuestra curiosidad y estar abierto a explorar nuevas ideas y pensamientos. Es especialmente importante si tu trabajo comienza a sentirse rutinario. Expandir tu mente y la creatividad te ayudarán a pensar en más que tu trabajo de formas que te servirán a sentirte entusiasmado con nuevos desafíos. Pudiera ser justo lo que necesitas para presentar en una nueva idea, producto o cambio de protocolo que pudiera transformar por completo tu compañía.

Encuentra lo que te hace falta

Es fácil olvidarse de qué y del porqué de lo que estás haciendo, cuando la monotonía de cada día te gobiernan. Los encargos de tu jefe, las largas horas en la oficina, tus compromisos corporativos; puede ser difícil ver el resultado de tu trabajo en el mundo real. Tómate un día, una tarde, incluso una hora para salir y reconectarte con los aportes de tu trabajo. Tal vez con visitar a las personas para las que trabajas o ir a los negocios donde se aplica lo que haces. Será diferente en cada lugar, pero si te sientes atrapado, un viaje a ver qué hay detrás de lo que haces puede ser un gran cambio. Puede también reconectarte con la intención inicial de tus labores.

Mantén la honestidad

Esta táctica es algo más desafiante que las otras, pero mucho más importante. Más que mirar en qué estás fallando en tu trabajo, da vuelta las cosas y pregunta cómo has fallado en tu rol. Tómate el tiempo de realmente preguntarte –en qué momento te volviste flojo, por qué-. ¿pasó algo que te hiciera perder la fe en tu compañía, tu posición, tú mismo o compañeros? ¿Qué te detiene de aportar a tu causa o compañía? ¿Cómo te sientes acerca del trabajo y servicios que prestas? Son preguntas complicadas, pero pueden guiarte a descubrir qué pasa contigo o qué debieras hacer ahora. Muchas veces evitamos preguntarnos este tipo de cuestiones que requieren una sacudida a nuestra alma porque sabemos que las respuestas requieren que seamos responsables y a veces cambios significativos. ¡Pero eso es exactamente lo que deberíamos estar haciendo! ¡Es la forma para llegar a un futuro más feliz!

¡Renuncia si es necesario!

La vida es muy corta para quedarse en un trabajo que odias. Si te sientes infeliz, no dejes que solo el dinero sea la razón por la que sigues ahí. Renuncia si es que es necesario; hablamos de tu felicidad. Ningún trabajo vale suficientemente la pena para sacrificar tu salud, alegría o bienestar. Si estos consejos no funcionan, simplemente busca otro.

Si te gustó la columna puedes seguir a Rachel en su cuenta de Twitter.