El artista publicó una carta que deja claro por qué lo sucedido es muy grave.

“Creo que estas imágenes son un muy buen recordatorio.

A mí, personalmente, me hacen reflexionar mucho sobre el privilegio.

¿Porqué el privilegio? Porque la gran mayoría de la población tiene el privilegio de no sentirse afectado por la violencia de ese cartel. Y pueden olvidarse rápidamente de él. Pero quienes son/somos afectados por esa violencia, sabemos que no es sólo un cartel.

No hay un sólo barrio en todo el país donde dos personas del mismo sexo puedan sentirse seguras de no ser agredidas -verbal o físicamente-, por andar de la mano. No es un cartel: es una trama, una red, de distintas agresiones y opresiones que llena cada esfera de nuestra vida. Desde “Hazlo como hombre”, pasando por la ropa que escoges para salir a la calle y si puedes o no amar en paz a la persona que amas.

unabnazi

Si ese cartel aparece en una universidad de privada y hace alusión sólo a la población gay, eso también me hace pensar sobre otro privilegio. Si existe esa violencia en una comunidad de elite, con mucho acceso a información, ¿cómo será esa violencia para la población trans en una población? Como Marcelo Lepe, que murió hace poco baleado en San Bernardo (de donde también era Daniel Zamudio) en los brazos de su madre, atacado porque le gustaba vestirse de mujer. Un hombre vestido de mujer… Lo peor que un hombre puede hacer, imagino, porque ser mujer debe ser algo malo e inferior. ¿Cómo será, a su vez, para cualquier mujer al salir a la calle? Etc.

El privilegio, en su indiferencia, también agrede en la medida que se suscribe al mundo tal cual es: con esas violencias incluidas.

Todos los “le dan color” y chistes que hagan, son el opuesto de ser relajado y liberal. Es apoyar la violencia.

Ayer mataron en EE.UU. a Alton Sterling y hoy a Philando Castile fundamentalmente por ser negros. Allá también la gente hace chistes al respecto y sigue con sus vidas. También asignan la culpa de los ataques a las víctimas: deberían haberse comportado distinto. Ser menos _________. Como las mujeres en Sudamérica que “se la buscan” cuando las violan “por usar falda corta”, por aceptar un trago. Cuando las matan por “amor”, por celos. Cuando les sacan los ojos porque los hombres son dueños de sus cuerpos y sus vidas.

Pero siempre, siempre, siempre, en cada horror, en cada violencia, alguien está muy dispuesto a dar vuelta la página rápido, a hacer un chiste o a pensar que algo tuvo que ver la víctima en lo que pasó. Esas son tácticas para mantener todo tal cual, desvalorizar la violencia y las personas que hacen eso no son sino parte de esas redes de violencia -violencias de género, de clase, racismo y sexismo, que se entrelazan y están por todos lados-. Son, en una palabra, opresores.

Yo no soy nadie para decirle a alguien cómo pensar. Pero sí tengo derecho, como cualquiera, para preguntar: uds. ¿qué tipo de personas quieren ser?

PD. Un par de personas me han comentado que es posible que ese cartel haya sido un ejercicio de campaña publicitaria por parte de alumnos de la universidad andrés bello (campaña de qué? no lo sé). Si fuese el caso, me siento obligado a mencionar que los publicistas son de los mayores reproductores de violencia sexista, clasista y homofóbica que hay en Chile y el mundo. Desde los patéticos carteles de WOM, los medievales anuncios de Clorox “la pareja ideal para la mujer de hoy”, los desodorantes Garnier (“volvamos a ser hombres”) y la pasta de diente para hombres (premio a la imbecilidad galáctica)… NO están siendo onderos-transgesores. Están siendo unos opresores, violentos de mierda.

¿Que mi opinión es sólo ser “políticamente correcto”? Creo que, mientras gente se muere (y se pongan carteles nazis homofóbicos), haya personas preocupadas de no ser catalogadas políticamente correctos, es la evidencia número 1 del privilegio que involucra no ser afectado por y defender esas violencias. Alex dixit, btchs”.

Fuente: Facebook Alex Anwandter