La ONU fue categórica: en 2050 se viene una catástrofe ambiental de consecuencias impredecibles, y si las cosas siguen como están, probablemente estas últimas décadas no sean para nada fáciles. La forma en que nos alimentamos cambiará, el aire que respiramos también, y pronto tendremos que ahorrar los recursos que durante años dimos por sentado.

El Amazonas en llamas forma parte del empeoramiento de estas circunstancias. En primer lugar, Bolsonaro retiró la ayuda para preservar la selva más grande del mundo, haciendo que la propagación de la minería ilegal se dispare al igual que las cosechas indiscriminadas de soja.

Brasil -después de Estados Unidos- es el mayor productor de este elemento, que se utiliza en un 73% para alimentar el ganado presente en la producción bovina industrial. La industria cárnica es la tercera más contaminante del mundo (después de la producción de petróleo y la confección de textiles), creando un círculo vicioso donde nuestros hábitos alimenticios terminaron por calcinar el último pulmón verde que nos queda en un planeta completamente deforestado.

La Unión Europea y otros países del globo se han dado cuenta de ello, pero la administración de Bolsonaro ha negado cualquier tipo de responsabilidad frente a los hechos. Es más, el presidente de Brasil asegura que la quema del bosque es producto de las ONG y acusa a Europa de intervenir para quedarse con los recursos brasileños.

Frente a las acusaciones y la gravedad que tiene el asunto para el resto del planeta, las potencias europeas más importante se han unido para boicotear a Bolsonaro de forma urgente.

/ AFP / EVARISTO SA

Alemania

La prensa de la economía más grande de Europa tildó de forma transversal al líder de Brasil como el hombre más peligroso del mundo.

“Naturalmente, las acusaciones del Presidente Jair Bolsonaro contra organizaciones ambientalistas son solo propaganda de un político de derecha radical que quiere distraer de sus propias falencias. Los defensores del medio ambiente no son los responsables de los peores incendios forestales ocurridos desde hace años, sino -aparte de la prolongada sequía-, sobre todo, la política de Bolsonaro. El no quiere proteger la selva tropical, sino explotarla. De este modo, ha alentado a leñadores, colonos, buscadores de oro y a la industria agropecuaria a encender fuegos. Bolsonaro puede ser llamado, con razón, un incendiario”.

Alemania retiró los fondos para la preservación de la Amazonía, y Bolsonaro respondió que “El país puede hacer buen uso de ese dinero y que Brasil no necesitaba de la ayuda germana”.

Finlandia

El país que preside la Unión Europea instó a quienes forman esta agrupación de países (correspondiente a la segunda mayor economía del mundo), instalar un veto y dejar de comprar brasileña en respuesta a la poca participación que ha tenido el gobierno del ex militar para frenar de forma óptima los siniestros presentes en la selva.

“El ministro de Finanzas, Mika Lintila, condena la destrucción de la selva de la Amazonia y sugiere que la UE y Finlandia consideren con urgencia la posibilidad de vedar las importaciones de carne de vaca brasileña”, reza un comunicado de ese ministerio.

Noruega

El país se suma a Alemania y cortó los 33 millones de dólares anuales que entregaba para la preservación del amazonas. A la fecha, Noruega había donado más de mil millones de dólares en proyectos para frenar el calentamiento global a través de la preservación del amazonas.

“Tengo un mensaje para la querida Angela Merkel: toma tu dinero y reforesta Alemania. Lo necesitas mucho más allí que aquí”, y añadió: “¿No es Noruega la que mata ballenas en el Polo Norte? (…) Tomen el dinero y ayuden a Merkel a reforestar Alemania. Ninguno tienen moral para dar ejemplos” aseguró Bolsonaro en respuesta.

Irlanda

La nación -que cuenta de una de las políticas verdes más insistentes del mundo para frenar el cambio climático- aseguró desde su gobierno que “bloqueará Mercosur si Brasil no actúa de forma rápida para detener los incendios presentes en la región”.

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar aseguró que “no habrá forma de que Irlanda vote por el Acuerdo de Libre Comercio UE-Mercosur si Brasil no cumple sus compromisos medioambientales”.

Francia

Este país es el que vive las mayores tensiones en un crisis diplomática sin precedentes entre dos presidentes. Bolsonaro se ha reído del físico de la primera dama francesa, algo que Emanuel Macro n calificó como “lamentable por el pueblo brasileño”.

Ahora, el presidente Francia también amenaza con congelar su voto para el Mercosur asegurando que Bolsonaro ha “mentido en su promesa para mantener protegido el amazonas”.

. REUTERS/Charles Platiau/Pool

Chile

La diplomacia latinoamericana actúa de forma distinta. En lugar de condenar el motivo de los incendios, se ha aplaudido la fuerza militar desplegada para su contención.

“La Amazonía es un área enorme, de 7 millones de kilómetros cuadrados. Todos los años tienen incendios. Este año ha sido peor que el año pasado pero está dentro del promedio de los últimos 20 ó 30 años” afirmó Sebastián Piñera para BBC en Francia.

“No creo que el presidente Bolsonaro sea responsable de esto, creo que está haciendo todo lo posible para combatir estos incendios”

“Así que sí está preocupado por la salud de la Amazonía pero al mismo tiempo está protegiendo la soberanía de Brasil” agregó para después añadir que Chile es uno de los países que han enviado ayuda militar para controlar los siniestros.