Un concierto de country en la ciudad del pecado se convirtió en el escenario del sangriento hecho. “Tuvimos que reptar sobre los muertos”, contó un sobreviviente.

Como Stephen Paddock, un contador jubilado, de 64 años, residente de Las Vegas, ha sido identificado el hombre que se habría suicidado justo antes de ser detenido por un escuadrón SWAT luego de haber iniciado una terrorífica ráfaga de disparos con una metralleta desde el hotel Mandala Bay.

Los disparos los habría efectuado desde el piso 32 en dirección a los asistentes a un concierto de Jason Aldean, músico de country. El show estaba en el marco de la tercera y última noche de un festival de ese estilo y que se llevaba a cabo al aire libre en la avenida principal de la ciudad conocida mundialmente por ser el epicentro de los casinos.

“No tenemos ni idea de cuál era su ideología”, afirmó el sheriff Joseph Lombardo ante la pregunta de si el hombre pudo haber estado motivado por alguna intención terrorista de tipo religioso. El policía también agregó que están tras la pista de una mujer identificada como Marilou Danley, de 1,50 metros de altura y 50 kilos, que sería la novia de Paddock.

Este lunes, la cifra de muertos al momento va en 58 y los heridos en 515. Este número podría aumentar con el correr de las horas. Sin embargo, con la estadística así, el hecho ya constituye el tiroteo más letal en la historia de los Estados Unidos, dejando atrás al ocurrido en Orlando, en la discoteque gay Pulse, que dejó a 49 personas fallecidas y casi 50 heridas.

La gente comenzó a caer como moscas”, reveló uno de los testigos.

“Reptábamos sobre los muertos”, contó Cari Copeland, también entre el público.

“Comenzó como un ruido de cristales rotos. Miramos alrededor para saber qué pasaba. Pensábamos que eran fuegos artificiales o petardos. Pero eran disparos”, relataba Monique Dekerf, otra espectadora del concierto, a la agencia France Presse.

“Escuché disparos, cogí a mi pareja y empezamos a correr. Era el caos. Un hombre estaba cubierto de sangre, ahí es cuando comprendí que algo serio estaba pasando. Tuvimos mucho miedo”, cuenta Mike Thomson, un londinense de vacaciones en Las Vegas, a la BBC.

La policía aseguró que la actuación de Paddock fue la de un “lobo solitario” y que tenía en su habitación múltiples armas de fuego. También revelaron que el sujeto no tenía antecedentes policiales anteriores. Más tarde se supo que el hombre era hijo de un sicópata y asesino serial que en su momento estuvo en la lista de los más buscados del país.

Por su parte, ISIS se adjudicó el ataque asegurando que el tirador se había convertido al Islám hace unos meses, pero no existe claridad alguna respecto de esa versión, ya que el FBI lo negó y su hermano la descartó completamente también.