Hace tiempo que en Pousta HQ venían presionándome para escribir esta crónica sobre el rapero díscolo que se atrevió a abandonar los sonidos más ortodoxos de su género, para abrazar sin miedo alguno las bondades del pop, indie y electro.

Eso si, lo que nos reúne hoy día, no es sí su impecable carrera musical, si no más bien la curiosidad por el origen de ese gigantesco ego y superficialidad a toda prueba que lo ha llevado a crear al personaje más gracioso de la década.

The Born

Los orígenes de Kanye (“El único”, en legua Suajili), a diferencia de otros músicos de “su extirpe“, no incluye palabras como abandono, delincuencia, mafia, drogadicción o rehabilitación, ya que pudo estudiar en la universidad de Chicago gracias a su madre profesora y papá fotógrafo. Es más, si miramos atrás, veremos que estuvo en academias de arte, diseño y tecnología, lo que permite explicar algunas cosas…

Como toda carrera musical importante, al principio nadie apostaba un peso por nuestro amigo, y a pesar de la calidad de sus primeras producciones, Jay Z le cerró la puerta cuando quiso lanzarse como solista, al igual que el resto de los productores del género, quienes no veían con buenos ojos su look brandeado por Luis Vuitton y origen menos marginal. En todo caso esto no le importó, y posterior a un accidente automovilístico, West comenzó a componer desde el hospital, iniciándose así verdaderamente su carrera.

En College Dropout, Kanye aún no daba rienda suelta a su carácter altanero, lo que se reflejó en líricas intensas sobre la fuerza para levantarse, sus creencias religiosas y qué se yo. Visualmente, el oso rechazado del arte refleja probablemente lo que pasaba por su cabeza.

Más tarde en Late Registration – su album mega award winning – es donde comienza a bosquejar ese role model de nigga acosado por las caza fortunas, manejando deportivos y mucho bling bling, aunque hits como Diamonds From Sierra Leone o Hey Mama a nivel de contenido, podrían haber levantado al disco más malo en la historia del hip hop.

El factor Graduation

Al parecer, la fama que alzanzó gracias a Late Registration le provocó un cortocircuito a Kanye, y frases como Wake up, Mr. West, Mr. West, Mr. Fresh
Mr. by-his-self-he-so-impressed
o On this day we become legendary con las que daba la bienvenida nos hacían preguntar dónde quedó el noble tipo que lloraba por los esclavos de África.

Sin ir más lejos, he aquí una mini selección de citas célebres como aquella:

http://www.youtube.com/watch?v=su_zrW9WBVk

En The Good Life claramente se enorgullece de que las cosas materiales sean lo único que le importa y afirma “I always had a passion for flashin“, e incluso, retóricamente nos pregunta:

Have you ever popped champagne on a plane?
While getting’ some brain?
Whipped it out, she said “I never seen snakes on a plane”

Es más, junto a T-Pain nos iluminan espiritualmente diciendo

The good life, let’s go on a living’ spree
Shit they say the best things in life are free

Para Flashing lights la historia no cambia mucho, pues Yeezy infla su pecho describiendo a su enamorada, una mujer que no está ni ahí con estrellas fugazes, pues ella sólo cree en autos y zapatos, pisos de madera para new apartment o las nuevas prendas de la store department. Me imagino después de todo que debe ser la misma que lo inspiró para escribir Heartless. Aunque bueno, al final del día, igual consumimos su cuento.

Con la llegada de 808’s and a Heartbreak al contrario de lo que ustedes piensan para “El único”, surge la posibilidad de reivindicarse, y muestra un grado de preocupación respecto de su filosofía, observen, esto es “Welcome to the Heartbreak“.

Mi amigo me mostró fotos de sus hijos
y yo lo único que podría mostrarle son fotos de mis mansiones*.
Contó que su hija trajo un nuevo reporte de notas, yo lo único que podría mostrar es un nuevo deportivo.

Y mi cabeza sigue dando vueltas, no puedo detener estas visiones, debo vivir con ellas.

Papá hizo una broma, todos los niños rieron
Pero estando todo el tiempo en primera clase no pude escucharlo
Persiguiendo la buena vida durante toda mi vida
Mira atrás en mi vida y recuerdo…dónde la cagué?

Su patudez no conoce límites cuando afirma muy campante my reign is as far as your eyes can see… its amazing aunque con Pinocchio Story de seguro les rompe el corazón, al llorar:

There is no Gucci I can buy
There is no Louis Vuitton to put on.
There is no YSL that they could sell, to get my heart out of this Hell and my mind out of this jail

Ya para cerrar, los dejo con un fragmento de su participación en los VH1 Storytellers, en el que acongojado (Minuto 4:12), y decepcionado, se lamenta por un privilegio que nosotros tenemos y él no, diciendo “Jamás podré verme a mi mismo tocar” mientras nos invita a escuchar su apolínea performance.

[audio:https://pousta.com/wp-content/uploads/2009/09/05-Touch-The-Sky.mp3]

Señores, traiganme un pañuelo.