Una de las estrellas más brillantes del rock experimental es la constelación australiana Closure in Moscow. Su primer EP fue orgásmico para la crítica y fans, entrando fácil a todo el mercado norteamericano y europeo. Un año después con un estándar lirico sublime, Closure in Moscow regresa con First Temple, que promete estar entre lo mejor del año.

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La atmosfera del álbum es tremendamente poderosa y esto queda más que claro con la primera canción, “Kissing Cousins”, nos deja boquiabiertos con la técnica musical y como la voz de Chris De Cinque se une con la guitarra y su segunda voz de Mansur Zenneli, genial. “Reindeer Age” parte de una forma hermosa y tierna con las guitarras siguiendo la voz de una forma que muy pocas uno logra captar. “Sweet#hart” la cual parte como un estilo de sonido oriental que trae toda la fuerza de la banda, usando los rangos mas altos de su voz, una estructura de ritmo como una montaña rusa y un coro pegote, sin duda algo para motivar a toda la gente en sus conciertos.

La furia que nos da en “Vanguard” es una mezcla entre Fall of Troy con The Mars Volta a su tope, mas el sello característico de la banda, algo que disfrute demasiado y tan abruptamente como empezó, termina. “A Night At The Spleen” parte lentamente construyendo una grandiosidad de canción, es algo que te dan ganas de cantar y bailar. Su ritmo imparable te llega a la vena y no puedes dejar de pensar en el. “Afterbirth” es la continuación del Show de instrumentación experimental de la banda, perfección.

Para terminar, “First Temple” es un proyecto que representa perfectamente todo el potencial de la banda. Es un disco que le gustara a los que amaron “The Penance and the Patience” y sin duda ganara más fans con sus temas mas pegotines. Estos australianos nos sudan todo su talento y nos lo dan como desayuno a lado de un rico plato de corn flakes y una naranja.

8/10