Carlos Hiriart complementa sus rutinas de terreno y oficina con su pasión personal: la sastrería.

Charlie & H nació de Carlos Hiriart, quien dedica todo su tiempo libre post trabajo en la pasión que lo ha movida durante mucho tiempo: la sastrería. Convirtió la marca Charlie & H en su proyecto personal, tal como lo hacen los dueños de Caserita, y son parte del grupo de chilenos que siguen teniendo inquietudes después de apagar sus computadores de oficina #Alas5 para seguir avanzando con energía en sus hobbies.

Conocimos a Carlos para sumergirnos en el mundo de la sastrería, saber un poco más el tipo de servicio que ofrece su marca y cómo ésta se puede complementar con su activo rol de Subgerente de Operaciones en Jumbo de Cencosud, donde sus visitas a terreno y de oficina no se alejan de la realidad que tiene con Charlie & H.

¿Cómo nace crear tu proyecto teniendo además un trabajo de oficina? ¿Qué te motiva?

Nace porque nunca quise depender tanto de una tercera persona. Siempre me llamó mucho la atención ser independiente, tener algo propio. Algo que me apasione, que me divierta y no tener problema en hacerlo a las 12 de la noche o dedicarme todo mi tiempo libre en hacerlo. Este proyecto surgió hace ocho años cuando conocí a René, el sastre de Charlie & H, cuando filmé un comercial y él hizo la chaqueta que ocupé en esa oportunidad. Desde ahí me hice muchos trajes con él y hace tres años atrás, cuando empecé a trabajar en Cenconsud, decidí dedicarme a lo mío y ver que mi trabajo personal agarró más fuerza que mi trabajo en Cencosud. El día de mañana espero, ojalá, independizarme, ser libre, dueño de mi tiempo, tener mi propia empresa, marca y todo esas cosas.

¿Cómo te organizas para complementar un horario de oficina y el tiempo para en tu proyecto?

Mi horario de oficina no es como el de la gran mayoría que trabaja de esa forma. Trabajo fines de semana también, y al tener ese horario, a mi me dan libre días de la semana. Tengo turnos de mañana y tarde. Cuando entro en la mañana, entro a las 6 am y salgo 16:00 horas, y de ahí, me junto con René para trabajar hasta cerca de las 11 pm. Ahí se trabaja viendo clientes, en el avance de los trajes, comprando telas, etc. Cuando tengo el turno de tarde, entro a las 15:00 horas y salgo a las 11 pm y ahí, en la mañana, me dedico a ver clientes o a visitar con René las pruebas de vestuario en terreno. Trabajo harto, pero el horario es súper flexible.

¿Cómo nace tu marca y en qué consiste?

Siempre me gustó la ropa, siempre me llamó la atención. Y cuando conocí a René y me hizo mi primer traje, eso me encantó. Lo encuentro un arte. Me encantó la idea de tener un traje propio, solamente tuyo, que te sirve solo a ti. Al tener un traje con buenas telas el cuerpo se estiliza, y desde ese entonces, me empecé a hacer varios trajes con él, porque soy de brazos largos, espalda chica y flaco, por lo que ningún traje me quedaba bien. Al empezar hacer trajes con él, la sastrería me empezó a gustar cada vez más hasta que dije: “tengo que hacer un negocio con esto”.

Al principio fue con la idea de hacerle trajes a la gente y con esa plata hacerme trajes para mi y al final, me fui dando cuenta que por el boca en boca al proyecto le empezó a ir súper bien y decidí sacar la marca Charlie & H. El nombre nace simplemente por Carlos y H, pero en inglés, un poco jugando como lo que hace la calle Savile Row en Londres, que es la meca de la sastrería. Y al tener un par el clientes, la marca empezó a avanzar sola.

https://www.instagram.com/p/BUZz1H8DaDO/?taken-by=charlieandh

¿Qué es lo más difícil de trabajar y tener un proyecto paralelo?

Lo más difícil son los tiempos. Me carga no ser comprometido con el horario que fijé; me carga no llegar a la hora a los lugares ni mucho menos con la reunión que tengo con mis clientes. Nunca pasa, pero al tener dos trabajos el tiempo no sobra. Me gusta ser súper puntual. Para mi, el tema de los tiempos es lo más difícil al repartirme entre la sastrería y Cencosud. La sastrería me encanta hacerlo y no lo veo como una pega que te quite tiempo, pero igual, al final, te desgasta. Al final es tiempo y dedicación, porque quiero que mi cliente se quede con un traje espectacular, y en ese sentido, se vuelve todo el tiempo a la misma pega, siempre. Pero es parte del oficio y del aprendizaje también.

¿Cuál es tú proceso creativo?

El 70% de mis clientes me dice: “Carlos, se casa mi primo, soy importante en la fiesta, ¿qué tengo que usar?”. Ahí viene todo el proceso de creación con ese cliente en el momento del tipo de traje, color, telas, etc. Hay trajes para entrevistas, para conocer al suegro, para la primera cita, para el matrimonio de tu hermana, de tu mejor amigo. Hay todo tipo de trajes, según el evento si es de noche o de día.

Cuando recopilo toda la información y tengo una idea clara, le doy mi consejo a raíz de cómo entraría la sastrería en su requerimiento. Si alguien tiene una personalidad súper extravagante y entretenida, podemos irnos por otro lado. He tenido clientes que me piden el mismo traje de David Beckham, y ahí entra todo el trabajo de aclaración de que no son los mismo cuerpos, es mejor tomar la línea de algún tipo de corte, etc.

La sastrería en si es pura referencia. Se puede jugar, se puede ir más allá, pero nuestra sastrería es más clásica, es más al estilo inglés e italiano. Estamos abiertos a hacer algo más diferente, pero depende mucho del cliente que tenga y del resultado final que él esté esperando. Usar un traje a medida requiere una cierta personalidad si uno quiere algo muy distinto a lo que es en sí la sastrería estándar.

¿Cómo te ves en 10 años más?

Me veo con una tienda que incluya zapatos, corbatas, camisas y colleras. También me encantaría tener abrigos, chaquetas, chalecos y calcetines. Me interesa mucho el tema y me encantaría entrar pronto con las corbatas y después con los zapatos, todo bajo el mismo proyecto de Charlie & H.

¿Qué le dirías a todas las personas que quieren realizar proyectos personales después de un día laboral y sienten que les falta energía?

Es complicado pero a mi me encanta esto. Cuando a mi me llama un cliente a las 9 de la noche, cuando estoy en pijama y tengo que ir a verlo, voy feliz porque me apasiona el tema. Me divierte convencer a un cliente, hacerle un traje, asesorarlo y cuando le entregamos el producto después de un mes y diga “wow, me encantó”, es súper gratificante. El proceso completo me encanta. Me da lo mismo perder incluso algunas veces hasta plata y tiempo en esto, pero igual hacemos el producto, y al verlo, es muy satisfactoria la sensación de ver por finalizado un proyecto que trabajaste con tiempo. Hay que encontrar algo que en verdad te guste y te apasione, y cuando están esos dos factores yo creo que la energía siempre va a estar. Quizás suena un poco cliché pero es verdad.

¿Cómo haces rendir el tiempo cuando no está a tu favor?

Tengo que ser súper responsable en mis prioridades. En mi pega saben que me dedico a mi proyecto personal, pero jamás he pedido permiso para irme antes o algo por el estilo. Charlie & H lo he dejado siempre aparte de Cencosud para no tener el tipo de problemas de estar contra el tiempo, pero cuando lo estoy, pienso un rato y me desespero un poco y hablo mucho con René. En ese sentido le hincho mucho las pelotas, porque él es mi compañero al final.

A mi me encanta la puntualidad y puede que me frustre un poco cuando tengo el tiempo en contra, pero siempre hemos logrado todo al final. Cuando algo se te va de las manos y por alguna fuerza mayor, llamo al cliente y él lo entiende. Hay que usar todas las cartas posible para cumplir con la organización deseada.