Día del orgullo en Chile ¿Ser o no ser gay?

Comments (2)
  1. Francisco Fuentes Figueroa dice:

    Faltan líderes que integren, no que separen a los diferentes movimientos, muchos de los cuales buscan exactamente lo mismo. Es insólito eso. No entiendo cómo existen a lo menos dos organizaciones que buscan lo mismo, pero funcionan por separado. ¿Por qué? Porque el ego prima más que la unión, la cohesión y los ideales. Se entiende que surjan movimientos diferentes, disidentes, cuando no se comparten objetivos, como ocurre con los partidos políticos, que si bien pueden pertenecer a un mismo sector, tienen diferencias en su visión de país y eso genera que se alineen paralelamente. En el caso del Movilh e Iguales no es así. Son dos agrupaciones con los mismos ideales, pero que funcionan paralelamente y cuyos líderes se odian. Ridículo. Todo se debe a un caudillismo que se aleja de lo que realmente debería importar, avanzar en los derechos de todos.

    Sin duda el Movilh ha hecho un gran trabajo en todos estos años, eso es incuestionable. Pero lamentablemente Jiménez se ha fundido en este movimiento, siendo Jiménez y el Movilh sinónimos, lo que es grave y afecta directamente al Movilh como movimiento más allá de los nombres que lo integran. Es una organización, no una fanbase. Todos importan, o más bien, el movimiento importa, más allá de quiénes están detrás (no más egos). En tanto Iguales primero tuvo a Simonetti y ahora a Larraín, pero está corriendo el mismo riesgo. Basta de guerra de egos, basta de formar movimientos aparte sólo porque hay problemas entre ciertos miembros. Si hay problemas entre algunos, se deben arreglar y analizar por qué ocurren estos problemas. Hay que pensar en el bien común, no en el individual.

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