Stella Creasy fue llamada al orden por asistir con su pequeño a la Cámara de los Comunes y amamantar en el pleno. La política  recibió un mensaje oficial informándole que no podía llevar a un niño a los debates.

La diputada británica Stella Creasy fue llamada al orden por asistir a la Cámara de los Comunes con su bebé de tres meses, que amamanta, desencadenando nuevos debates sobre la figura simbólica de la teta y los derechos concedidos a los diputados que se convierten en padres.

Tras asistir con su bebé al Parlamento el martes, la diputada de la oposición laborista publicó en Twitter la foto de un correo electrónico oficial en que se le informaba que no podía llevar a su hijo a los debates; indicándole que el reglamento de la Cámara había sido actualizado a principios de septiembre y que un diputado no podía venir acompañado de un niño o niña.

«Aparentemente, no puedo venir con mi bebé de tres meses bien criado y dormido», dijo en su cuenta, «no había reglas sobre el uso de la mascarilla sanitaria». En tanto, en The Guardian, explicó que los habitantes de su circunscripción «se verían privados de toda representación» si terminara con su trabajo, agregando que «toda persona que tenga un bebé de tres meses sabe que es demasiado pequeño para dejarlo solo». También conversó con BBC sobre cómo este hecho hace difícil la política para las familias que participan de la política. 

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La diputada, que desde hace tiempo lucha por una mejor inclusión de las madres en la política, y anteriormente había ido acompañada de su hijo. De hecho, a finales de septiembre apareció en la Cámara con el recién nacido para reclamar a su presidente, Jacob Rees-Mogg, que las madres deberían ser apoyadas en lugar de «reprendidas» cuando regresan al Parlamento, ya que no gozan de una verdadera licencia de maternidad.

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